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Gabinete 16/06/2011 - 19/08/2011 Paula Dittborn / Marcos Sánchez Sobre la memoria y otras aflicciones
“Solomon said: There is no new thing upon the earth. So that as Plato had an imagination, that all knowledge was but remembrance; so Solomon giveth his sentence, that all novelty is but oblivion.” 1
Tomando como punto de partida el tema de la memoria y la complejidad de su representación, la exposición multimedia Gabinete de Paula Dittborn y Marcos Sánchez elabora una historia construida de ficciones, referencias y montajes imaginarios que parecen brotar de un cuento infantil a cuyo argumento no tenemos acceso.
El vínculo entre memoria y espacialidad se manifiesta en una inventiva conjugación de medios - del video de animación al dibujo, del objeto mecanizado a la escultura inerte, de la instalación a la maqueta – en la que se adivina un particular interés en la imagen en movimiento, en especial al cine, un medio que los artistas han explorado en profundidad.
En la antesala de la galería, un conjunto de vitrinas reminiscentes de las que se encuentran en los museos de historia natural funcionan como espacios taxonómicos que presentan fragmentos de esculturas y objetos encontrados, bocetos, postales y dibujos. En el espacio didáctico de la vitrina, la arqueología de un incierto pasado inventado intenta erigirse como marco de referencia del conjunto de la instalación. Las vitrinas actúan como índice del proceso artístico, concebido por los artistas como una cadena de relaciones causales que contextualizan las ideas exploradas en la exposición. Entre los diversos objetos de esta colección sui generis llaman la atención unas piezas realizadas en cerámica, fruto de una interpretación libre de dos pinturas de los periodos rococó y realista respectivamente: una extraída del retrato de una joven realizado por Chardin y la otra basada en uno de los personajes que aparece en El taller del artista de Courbet .
La vitrina y la animación presentadas en esta sala ofrecen la posibilidad de reconstruir a partir de disímiles referentes visuales una narrativa misteriosa tejida con los materiales de la vida y el sueño: tal es la urdimbre de la memoria.
Además la vitrina, organizada obedeciendo a una codificación aparentemente científica de objetos portadores de sentido, presenta un conjunto heterodoxo de referencias ambiguas que induce una ilusión de historicidad y, por extensión, simula otorgar objetividad al conjunto de la muestra, a su narrativa altamente subjetiva y personal.
En El accidente de las espinas los artistas generan una animación a partir de un conjunto de dibujos realizados en base a recuerdos de la infancia. La animación consiste en una turbia narrativa de persecución de niños en un bosque y es proyectada sobre dos muros, de manera que las imágenes rebasan el encuadre invadiendo el espacio de la galería. La ambivalente relación entre recuerdo y la experiencia vivida se entremezcla con una imaginería fantasiosa, propia de las ilustraciones de la literatura infantil.
De estas relaciones creadas por Dittborn y Sánchez parece surgir un homenaje al surrealismo avant la lettre de Alicia en el país de las maravillas, en la que el personaje central, Alicia, funge como un adhesivo que une todas las partes - distintos tiempos y escalas, la frontera entre hombres y animales, jerarquías de clase - en un mundo construido por situaciones inverosímiles. Es así como la cabeza de un gato de la fortuna (¿tal vez una referencia casual al sonriente gato de Cheshire de Lewis Carroll?) parece engendrar a un niño que empuja con un palo una mano amputada encontrada en el piso.
El equívoco se teje en el conjunto de la exposición como un tránsito entre lo aparentemente real y lo ficticio, entre la documentación y el sueño, entre lo cotidiano y el mito.
El gran enigma de la memoria ya fue explorado por los antiguos filósofos. Aristóteles se refiere a la naturaleza ambigua de aquello que recordamos, a la posibilidad de que la afectividad impresa en el objeto del recuerdo invariablemente modifique el objeto mismo, invalidando así la objetivación de la memoria:
... when one remembers, is it this impressed affection that he remembers, or is it the objective thing from which this was derived? 2
Aristóteles se refiere al tiempo como un elemento fundamental del ejercicio de la memoria. Es evidente que sin percepción del tiempo no puede haber recuerdo, pero vale la pena recordar las diferentes concepciones del mismo en el pensamiento antiguo. A diferencia del vocablo chronos (también del griego clásico) kairos designa el tiempo no secuencial, el momento preciso en el que se abre la puerta a lo extraordinario. El tiempo-kairos, trascendiendo la lógica secuencial, nos abre la puerta a la suspensión momentaria de lo real. Gabinete parece emerger de dicha temporalidad, que es la madre del arte.
En la sala contigua nos encontramos con la maqueta de una casa sin puertas ni ventanas. Tres aperturas en el muro nos permiten investigar el interior de la casa - réplica en escala de la que Marcos Sánchez habitara en su infancia - dentro de la cual se proyectan tres animaciones inicialmente dibujadas a mano con acabado digital. En el estilo de los dibujos animados comerciales clásicos o los cómics, las animaciones relatan de forma fragmentaria situaciones cotidianas y a la vez siniestras o incluso sobrenaturales.
Esta pieza multimedia remite no solamente a un juego de escalas propio de Lewis Carroll sino también a la perversidad y el voyerismo explorados por Marcel Duchamp en la contundente erotización del fragmento visto a través del orificio en una puerta que es su obra tardía Étant Donnés. Nos vemos obligados a espiar a través de pequeños agujeros al interior de la casa en miniatura para descubrir una serie de proyecciones de dibujos animados que nos cuentan tres historias aparentemente desconectadas entre si. La incomodidad del acto de espiar es acentuada por la ansiedad que se desprende de las imágenes animadas: una sensación de peligro inminente y un desasosiego que parecen emerger de la fragilidad de la infancia, siempre palpitando en la obra como un mal sueño.
El dibujo atraviesa todo el conjunto: su calidad artesanal es el medio que no sólo produce sino que devela la ficción creada por la animación, una operación deconstructiva que desvirtúa la magia producida por el efecto del cinetismo. Al revelar la técnica de la animación mostrando los cuadros secuenciales como dibujos, los artistas realizan una operación conceptual que expone la fragilidad de nuestra fe en la imagen y también su cruda objetualidad.
El dibujo es asimismo el eje de la obra Black Mail, que remite al cine y la cultura de masas y al mismo tiempo al objeto, a través del interesante uso de los sobres americanos que proveen un encuadre cinematográfico a los grabados de la serie.Black Mail es una pieza que ostenta ingenio no sólo en el juego de palabras del título, sino también en la utilización de sobres con ventanilla que transformados en parabrisas de coche, encuadran escenas en las que personajes viajan en coche, como stills glamorosos provenientes del cine negro.
En Ciudades son imágenes una colección de postales niegan, al ser tratadas como objetos únicos por medio de la operación manual de dibujarlas para su posterior animación analógica, el sistema de reproducción masiva con que fueron fabricadas. Por medio de la animación, los elementos que aparecen en las postales originales (nubes, personas, autos) adquieren movimiento, alternando las imágenes de la toma fotográfica y aquello que la invención materializa para fundirse en una nueva imagen, produciendo una cadena de imágenes turísticas, ciudad tras ciudad, playa tras montaña, lago tras puente en permanente pero ilusoria metamorfosis. Una sucesión melancólica de paisajes animados.
Gabinete contiene en su seno un repertorio rico en referencias cinematográficas: creo entrever un homenaje a la estética siniestra y mundana del Twin Peaks de David Lynch, con sus puntos suspensivos, la intriga anidada en los ojos inmóviles de los autómatas, la fantasía y el voyeurismo y la inexorable angustia de la repetición.
La virtud de su ficción se desmadeja contando historias que no existen pero se documentan, y poniendo en el centro de la escena un debate pertinente, el del proceso como finalidad última de la obra de arte contemporáneo, en la que la certidumbre es desplazada por el tiempo de lo extraordinario.
© Gabriela Salgado, Londres, 2011
Citas:
1. Francis Bacon: Essays LVIII
2. Aristotle, On Memory and Reminiscence, Translated by J. I. Beare. Descargar Catálogo