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Rota 08/10/1996 - 04/11/1996 Juan Dávila Una contundente muestra en que el tema de la identidad fue muy importante y en la que aparece la figura legendaria de "Verdejo" -el personaje de historietas que simboliza al roto chileno- instalado en una situación pictórica, expuso en la Galería Gabriela Mistral, el prestigiado pintor nacional Juan Dávila.

"Rota", como se denomina esta exposición, se inauguró el 8 de octubre de 1996 y permaneció abierta hasta el 4 de noviembre de ese año.

Radicado desde hace varios años en Australia, con más de treinta exposiciones individuales en Chile y en el Extranjero y cerca de 75 exhibiciones en grupo, Dávila exhibió en esta ocasión pinturas en gran formato e instalaciones. En su trabajo utiliza el grafitti, el collage y apela a los oficios tradicionalmente femeninos como el tejido, el bordado, el pespunte manual, el cosido y el parchado, que tienen que ver con la imaginería latinoamericana. Según la escritora Diamela Eltit, trabaja con la imagen del roto y pone en circulación su figura y la palabra que lo nombra. Utiliza el conocido icono del roto y su mutación socio histórica, para dar cuenta de la arbitrariedad de las construcciones culturales.

"Esta exposición corresponde a un proyecto trabajado durante un año entre Juan Dávila y el Departamento de Programas Culturales de la División de Cultura", dijo la entonces directora de la Galería Gabriela Mistral, Luisa Ulibarri. "Para nosotros representa un hito muy trascendental, si consideramos que su obra está muy bien cotizada en el circuito internacional del arte, donde algunas de ellas han sido evaluada en 80 mil dólares. Estamos hablando de un artista internacional, cuyas técnicas y recursos visuales guardan una directa relación con las de muchos de los jóvenes artistas que han expuesto en esta galería".

Enfatizó Ulibarri que la obra visual de Dávila amerita ser mostrada en el escenario que le corresponde, que es el de la pintura y no el de la polémica. El escenario de su obra es y será siempre la plástica y el espacio de una galería o un museo.

Dávila, a partir de ciertos protagonistas, como son el "Verdejo chileno" y el "Bungaree" -personaje del mestizaje colonial e indígena de Australia- llegó a esta excepcional exposición, "donde el cuerpo emerge como una historia alucinante a partir de la presencia de retazos, cuya idea fuerza es el roto, figura legendaria de nuestro devenir cultural", según Díamela Eltit. No es casual que el artista haya tomado a Verdejo, personaje popular chileno. En sus últimas exposiciones, como la que hizo en la galerías Hayward de Londres en 1994, utilizó como protagonista la figura de Juanito Laguna, personaje que es una especie de fetiche del pintor argentino Berni.

A juicio de Eltit, esta muestra dio motivo a una interesante reflexión histórica sociológica y pictórica en tomo al sentido del roto en la chilenidad. Agregó que "a veces es un roto heroico anónimo, un desplazado de las estructuras sociales, es festivo y carnavalesco, atrae y repele. A nivel gráfico es presentado como tramposo, ocioso, engañador y ladino". El roto del pueblo es desactivado políticamente ante la poderosa alegoría social con que se lo construye, añade. Otra forma del roto es móvil, invasora, múltiple, resultado de una también poderosa estrategia social, concluyó.

En su constante cita plástica, Dávila recoge un tema de nuestra historia de la pintura en el mercado del arte, como es la obra "La Perla del Mercader", de Valenzuela Puelma, donde el roto posa en lugar de la esclava que va a remate público.

En tanto, Carlos Pérez Villalobos señaló que el trabajo de Dávila es "cita paródica y fragmentación de una traje híbrido. Todas sus operaciones son criticas inventadas por la vanguardia". Agregó que desde los noventa, el artista extrema la acción crítica de su trabajo, tematiza lo mestizo mismo como el reverso absoluto de lo puro, como la negación de la identidad. Explota el universo connotativo que hay entre rotura y rotería, poniendo en escena la reserva de represión social condensada en esa figura. Verdejo es el eufemismo del descalce, malicioso, soez, holgazán, instintivo, siempre al borde de la pauta social.

Según Pérez, el calificativo de roto concentra los fantasmas sobre cuya alegación y esbozo se erige históricamente la identidad nacional. En la muestra de Dávila -agrega- está el tema de la identidad, como salirse de los márgenes, la desarticulación de los modelos tradicionales de identidad, como un cuerpo ilegitimo o almas sin pasaportes.
La obra fue hecha especialmente para esta exposición, no es una obra traída de otra muestra, sino que Dávila la hizo para la Galería Gabriela Mistral en función de un proyecto, dijo Ulibarri. Si bien toma un protagonista de su última muestra individual que hizo en la galería Chisenhale de Londres, lo desarrolla de acuerdo a lo que es la propuesta aquí en Chile, subraya. "Para nosotros, puntualiza, es una gran satisfacción tener un artista consagrado, tan bien evaluado y con una obra contundente, en nuestra galería, espacio que se ha caracterizado precisamente por respetar e impulsar todas las prácticas visuales investigativas, cuestionadoras y revitalizantes del arte contemporáneo". Descargar Catálogo