lun mar mié jue vie sáb dom
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
Ojo de Lihn 10/07/1991 - 31/07/1991 Enrique Lihn "Enrique Lihn murió a los 59 años de cáncer de pulmón. Fue un 10 de julio, en 1988. Mala suerte para él, pues Pablo Neruda nación un 13 del mismo mes de invierno. Julio es nerudiano.

Los dos poetas eran algo así como rivales o al menos no se tenían cariño. Sus líneas poéticas no se parecían en nada. En general, Neruda guardó silencio, pero Lihn, polémico por excelencia, aprovechó su tribuna para criticar el “carácter complaciente consigo mismo y falto de sentido autocrítico que adquirió Neruda después de Residencias”. Punto aparte.

Los aniversarios de Enrique Lihn han pasado inadvertidos para el grueso de los chilenos, aunque sus amigos suelen hacer un brindis en su memoria. En el primero se presentó su Diario de muerte, una serie de dibujos y escritos en los que el artista trabajó hasta la víspera de su muerte. El segundo apenas se nombró. El tercero se conmemora el miércoles de la próxima semana, esta vez de forma masiva.

Hombre nocturno, la obra de Enrique Lihn es una de las más productivas en lo que a un chileno se refiere. De un bar a un libro, una obra de teatro, un dibujo o un videos. Nada le era extraño a su humor fino y negro, a su ironía mordaz o a la lúdica. Así nacieron sus numerosos libros de poesía, “Mester de juglaría”, “Pena de entrañamiento”, “Nada se escurre”, “Poemas de este tiempo y de otro”, “La pieza oscura”… Así nacieron sus novelas “La orquesta de cristal” y “El arte de la palabra”. Así nació su otro yo, Gerardo de Pompier, un caballero de la belle epoque, caduco y anquilosado, creado en la revista “Cormorán”, para “desnudar de exterioridad trival a la lógica”. Así nació todo lo demás.

Enrique Lihn estaba en todas partes. En Venecia, en el Galindo, en La Caja Negra. Siempre mirando y actuado. Se le vio en más de una vida social en los medios de comunicación, aunque él odiaba eso que llamó la “cultura oficial de la ornamentación”.

Un gran grupo se fue tejiendo a su alrededor. Admiraban su obra, gozaban con su voz ronca y cavernosa, con su risa atronadora, con ese hombre profundo y sarcástico que siempre desafió lo que otros no se atrevieron.

De a poco se ganó el título de genial este hombre que se inició como pintor, que fue director de la revista de Bellas Artes y alguna vez dibujó en El diario ilustrado. Terminó siendo poeta, dramaturgo, novelista, dibujante, pensador, actor, profesor y videísta. Como los grandes del Renacimiento. Claro que a Lihn no todo le salió muy bien. Su “lihnea” fuerte fue la poesía.

Le deben buenas horas a Enrique Lihn. Y se las quieren pagar horándolo. Fueron ellos, unos 30 amigos y seguidores, los que le propusieron al Proyecto de Educación para la Democracia (PRED) organizar las actividades que se realizarán el 10 y 11 de julio.

LO FORMAL Y EL HAPPENING

El primer día, la inauguración es a las 11:30 horas en la sala Domeyko de la Universidad de Chile. En un acto formal como el país, jóvenes leerán poesía y tres personas tomarán la palabra: Lucía Invernizzi, decano de la Facultad de Filosofía; Carmen Foxley, que es profesora de Literatura y será la que introduzca la obra de Lihn; y Ricardo Lagos, ministro de Educación. No es lo que se dice un panorama diferente o experimental. No es lo que Lihn habría hecho en su honor. En el PRED dicen que lo saben, pero que la formalidad es una de las formas de lograr que Chile asuma al artista que desconocen.

Mal que mal, el poeta fue profesor en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, en la sede del departamento de Estudios Humanísticos que él mismo creó junto a Nicanor Parra y donde hizo clases a los alumnos de Ingeniería, aunque ellos entendieran poco y nada de sus palabras irreverentes.

Ahí fue también su velorio, el que se hizo antes de que fuese enterrado en el Parque del Recuerdo con su libro Agua de arroz entre las manos.

La verdadera fiesta empieza para Enrique Lihn a las 13 horas en el Paseo Ahumada, con un happening liviano. El paseo peatonal fue un lugar típico en su vida. Allí se exhibiría el estrambótico diario mural “El quebrantahuesos”, hecho de títulos recortados que codirigió, una vez más, con Nicanor Parra. Allí declamó poemas y fue detenido por hacerlo. Allí, este 10 de julio, habrá teatro callejero. Andrés del Bosque y Oscar Zimmermann tocarán instrumentos de viento, Pedro Vicuña y otro actor aún no confirmado, tendrán un diálogo gestual entre Gerardo de Pompier y La Muerte, tema que obsesionó en algún momento a Lihn, cuya poesía pasó de un existencialismo tomado de Jean Paul Sartre a una poesía incluso amorosa.

La idea es recrear el espíritu del artista chileno, nacido el 3 de septiembre de 1929. Tres o cuatro de sus poemas que tienen que ver con la gente y los lugares, serán repartidos en diez mil panfletos.

Y aún hay más. A las 19 horas, quizás un poco cansados ya, sus amigos y público que lo desee, acudirán a la apertura de una exposición de los originales de un libro inédito de comics que el artista no alcanzó a terminar. Son 50 dibujos de aventuras erótico-sentimentales con texto incluido, que tienen el tamaño de una página de El Mercurio.

La exposición se realizará en la sala Gabriela Mistral del Ministerio de Educación y ya tiene título: “Ojo de Lihn”.

También se mostrarán una serie de videos hechos por él o por otros en su homenaje. Tal vez se exhiba el famoso Avanzar sin Tarzán, que grabó con un grupo de amigos que se juntaron a hablar del rey de la selva. Como leones entre las lianas pelan, hacen foros y discuten. Unos lo encuentran genial, otros una estupidez. Lo cierto es que ese trabajo le dio a Lihn la oportunidad de aparecer por primera y última vez en televisión, después de muerto eso sí, en el programa “Ojo con el arte”.

Al día siguiente, el 11 de julio, continúa el festejo. Esta vez es poético, ya que se lanzará el suplemento literario “Tres años y un día”, que es una recopilación de la poesía inédita de Lihn y de aportes hechos por personas que estuvieron cerca de él, como Nicanor Parra o Waldo Rojas. Se imprimieron mil ejemplares que serán vendidos a 500 pesos, a beneficio del PRED, que tiene ganas de hacer de éste el primer número de un nuevo medio literario. Sucederá en algún lugar de Santiago, puede ser que en el Castillo Inglés.

Fin del homenaje. Fin del intento de que muchos chilenos descubran y reconozcan a Enrique Lihn como quieren los organizadores, como “un patrimonio que hay que conocer, como un aporte intelectual a todo Chile de un hombre y su poesía”. "

(Carolina Rabino. Cultura, HOY N° 728 del 1 al 7 de julio de 1991) Descargar Catálogo